El pleno de la Asamblea Nacional (Parlamento) de Ecuador aprobó este jueves el proyecto de ley presentado por el Ejecutivo para optimizar la gestión pública y privada en minería y energía eléctrica, cuestionada por los movimientos indígenas que temen afectaciones ambientales y al agua. La ley se aprobó con el voto de 77 legisladores tras una serie de exposiciones en las que se argumentó la importancia de cuidar el medioambiente, regular la minería y los peligros que representa la minería ilegal para la economía y la sociedad. La iniciativa busca fortalecer el desempeño operativo en los sectores minero y de energía mediante una regulación eficiente que promueva la generación de ingresos fiscales y divisas, y contribuya a la sostenibilidad fiscal y a la estabilidad macroeconómica del Estado. Previo al debate, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie), la mayor organización social del país, afirmó que la Asamblea decidiría entre «el agua y el extractivismo». Para la Conaie, la ley «va en contra de la consulta previa y flexibiliza controles ambientales en favor de grandes empresas» pues considera que la normativa «reemplaza licencias ambientales por autorizaciones simples», permite concesiones de hasta 30 años y habilita la militarización de territorios. Además, advirtió que esto incrementaría el riesgo ambiental, por lo que exigió archivar el proyecto, que finalmente fue aprobado en la sesión en la que legisladores del opositor movimiento Revolución Ciudadana (RC), liderado por el expresidente Rafael Correa (2007-2017), señalaron que la ley no fortalece al Estados sino que presuntamente lo deja vulnerable ante los intereses extranjeros. «Ambiente y empleo al mismo tiempo. Esta ley permite inversión con control ambiental y respeto a consultas populares», dijo el asambleísta oficialista Alejandro Lara, quien anotó que lo que «destruye territorios es la ilegalidad, no la inversión responsable».
El Parlamento de Ecuador aprueba la ley minera cuestionada
La Asamblea Nacional de Ecuador aprobó un proyecto de ley para optimizar la gestión en minería y energía. La ley fue aprobada con 77 votos, a pesar de las protestas de las comunidades indígenas que temen por el medio ambiente y los recursos hídricos.